Carratraca: Ermita-Llanos de Arenalejos

Bosques con plantas endémicas y curiosas rocas, aguas termales, paredes de cal y palacios del XIX, una de las pocas fondas que quedan en España... Esta es una ruta por uno de los municipios más singulares de la provincia de Málaga: Carratraca.

Del árabe carr-altrak, su nombre significa "limpieza de impurezas" y es que, situado alrededor de unas termas naturales, desde tiempos de los romanos se aprovechan sus aguas sulfurosas con finalidades curativas. También fue pueblo minero. Pero hay mucho más.

Enclavada en las faldas de Sierra Blanquilla, Carratraca está en una auténtica encrucijada, un cruce de caminos entre la Serranía de Ronda, el Valle del Guadalhorce y la Comarca de Antequera. 

Laderas cubiertas de pinares con cultivos de frutales y algún que otro olivar nos dieron la bienvenida al bajarnos del bus. Una hilera de casas de estilo tradicional andaluz bordeaba un monte. Sin embargo, una torre a lo lejos se erigía como la verdadera protagonista: la del Palacio de Trinidad Grund.

De estilo neomudéjar, fue concebido en 1885 como casa de recreo para Dª Trinidad y su familia y en la actualidad alberga, entre otras, las oficinas del Ayuntamiento. 

A poco de acceder al casco histórico aparece una de las grandes joyas: el Balneario de Agua Sulfurosa. Edificio neoclásico de principios del XIX y perfectamente rehabilitado en fecha reciente, hoy es un complejo de gran lujo que combina historia con los más modernos tratamientos. Rilke, Byron o Romero de Torres estuvieron allí.

Aquel día nos llamó la atención la poca presencia de gente en las calles. Tan solo nos cruzamos con un par de vendedores de carne de membrillo con los que entablamos conversación y a los que hicimos alguna compra y algún que otro viandante.

Tras pasear por sus calles encaladas y ver otros puntos de interés como la Iglesia de la Virgen de la Salud, ubicada sobre una antigua ermita y reformada en 1802, nos dispusimos a comenzar la ruta.

Tras regresar al Ayuntamiento, nos dirigimos a la plaza de toros. Excavada en roca, tiene casi siglo y medio. A su izquierda aparece un camino con escalones desde el que debemos zigzaguear para, en el primer cruce, girar a la derecha.

Nos adentramos en un frondoso pinar a través de un camino asfaltado desde el que vamos viendo bellas panorámicas de la Sierra mientras ascendemos. Fue una alegría encontrar a Paco, del Cuerpo de Bomberos, con el que charlamos sobre medio ambiente, urbanismo, biodiversidad, sobre la importancia de los servicios públicos y el trágico incendio de Sierra Bermeja que, meses antes, costó la vida a uno de sus compañeros.

Gracias a su conocimiento del medio natural, descubrimos un ejemplar de Armeria villosa subsp. carratracensis, edafoendemismo (endemismo ligado a un tipo de suelo) exclusivo de las sierras peridotíticas malagueñas. 

La población más importante se encuentra precisamente en Carratraca, en la Sierra de Aguas. Su área está muy restringida y sus poblaciones, que son pocas, cuentan generalmente con bajo número de individuos. En peligro debido a los incendios y al sobrepastoreo, pende de un hilo, el de nuestra responsabilidad y respeto, que siga enriqueciendo con su presencia nuestros montes.

Tras dejar a Paco y a sus dos huskys, continuamos el ascenso que nos llevó a la antigua ermita de Ntra. Sra. De la Salud, que se encuentra en ruinas. No confundir con una pequeña capilla que contiene una imagen de la misma advocación que encontramos unos metros antes.

La ermita fue mandada a construir por Trinidad Grund, pero justo un día antes de la inauguración sufrió la caída de un rayo. Aquello fue interpretado por los lugareños como la señal de que ese no debía ser su emplazamiento, por lo que aún hoy podemos verla tal y como quedó aquella noche.

Siguiendo el sendero que marca la cresta, a la derecha del monte, llegamos al llano de Los Arenalejos. Un lugar ideal para una pequeña parada para disfrutar del paisaje y tomar algo. Durante el camino podemos encontrar algunos mármoles dolomíticos y gneises con intrusiones de peridotitas.

En este punto giramos a la izquierda, hacia los molinos de viento, hasta dejar atrás el llano y comenzar a descender un arroyo. Este trayecto nos llevará al Cementerio donde concluirá esta breve pero completa ruta, de apenas 5 Km, ideal para toda la familia.

P.S: Y que, en nuestra opinión, debería acabar con el broche de oro de almorzar en Casa Pepa, una de las pocas fondas que quedan en España y uno de los lugares más especiales que hemos visitado. Una casa de las de antes, cargada de antiguos retratos, con un patio hasta arriba de flores y sobre todo platos deliciosos servidos con mucho cariño y a buen precio. Recomendamos reservar mesa para evitar largas colas.


Ayuntamiento

Balneario



Iglesia. Ntra. Sra. de la Salud




Ermita


Mantis religiosa

Mármol

Casa Pepa



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